Arteterapia en el museo
La quinta práctica de Arteterapia y Ludoterapia la realizamos en el MARQ "Museo Arqueológico Provincial de Alicante". Después de un recorrido por dentro viendo las salas de la Prehistoria, la Cultura Romana y el tráfico del comercio marítimo, pasamos a otra donde comenzamos con la actividad propuesta por el profesor.
En esta actividad teníamos que dibujar y pintar con lápices de colores un lugar idílico donde nos gustaría ir en un futuro. Y el resultado fue este...
Mi elección fue esta. Una playa paradisíaca con arena blanca y el agua del mar cristalina.
Me gustó mucho esta práctica ya que pudimos ver algunas salas del MARQ y no sólo eso, sino que con la explicación de la guía del museo pudimos disfrutar de una explicación excepcional.
Cuando más tarde pasamos a la sala y tuvimos que dibujar, no pensé en nada de lo que había visto. De hecho, mi dibujo está muy alejado de todo lo que tenga que ver con la cultura romana de hace unos 10.000 años.
Quizás, el tema de mi dibujo se centró más en una playa paradisíaca o isla pensando en estar lo más alejada posible de la ciudad, los coches, los ruidos, la contaminación, etc. El pensamiento de cambiar un poco de aires, del centro ciudad y el ajetreo de la gente, olvidarte de las prisas, la gente corriendo de un lado para otro para no llegar tarde a un determinado lugar, en definitiva, disfrutar de la naturaleza y relajarme lo máximo posible.
Por todo esto, a la vez que dibujaba mi lugar ideal al que poder viajar algún día, me olvidé de que estábamos en grupo, todos juntos en una misma mesa y que el tiempo corría. Porque aunque la gente hablara o comentara lo que estaba haciendo yo me centré en lo mío y no me enteraba de lo que decía el de al lado, simplemente me dediqué a terminar mi dibujo y cuando lo acabé fue cuando me percaté de que el tiempo había pasado volando.
En definitiva, como siempre me pasa cuando dibujo y estoy centrada, el tiempo pasa volando y disfruto. Esto es así porque me evado del mundo y solamente pienso en lo que estoy creando.
En esta actividad teníamos que dibujar y pintar con lápices de colores un lugar idílico donde nos gustaría ir en un futuro. Y el resultado fue este...
Me gustó mucho esta práctica ya que pudimos ver algunas salas del MARQ y no sólo eso, sino que con la explicación de la guía del museo pudimos disfrutar de una explicación excepcional.
Cuando más tarde pasamos a la sala y tuvimos que dibujar, no pensé en nada de lo que había visto. De hecho, mi dibujo está muy alejado de todo lo que tenga que ver con la cultura romana de hace unos 10.000 años.
Quizás, el tema de mi dibujo se centró más en una playa paradisíaca o isla pensando en estar lo más alejada posible de la ciudad, los coches, los ruidos, la contaminación, etc. El pensamiento de cambiar un poco de aires, del centro ciudad y el ajetreo de la gente, olvidarte de las prisas, la gente corriendo de un lado para otro para no llegar tarde a un determinado lugar, en definitiva, disfrutar de la naturaleza y relajarme lo máximo posible.
Por todo esto, a la vez que dibujaba mi lugar ideal al que poder viajar algún día, me olvidé de que estábamos en grupo, todos juntos en una misma mesa y que el tiempo corría. Porque aunque la gente hablara o comentara lo que estaba haciendo yo me centré en lo mío y no me enteraba de lo que decía el de al lado, simplemente me dediqué a terminar mi dibujo y cuando lo acabé fue cuando me percaté de que el tiempo había pasado volando.
En definitiva, como siempre me pasa cuando dibujo y estoy centrada, el tiempo pasa volando y disfruto. Esto es así porque me evado del mundo y solamente pienso en lo que estoy creando.

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